¿Demasiada belleza?
La belleza se ha convertido en la actualidad en un complejo muy marcado para los hombres, no sólo de la comunidad gay. El miedo a envejecer, a perder ese atractivo natural, que nos tomamos el trabajo de modelar día con día, es nuestro máximo orgullo y debilidad, las extenuantes horas en el gimnasio trabajando al máximo músculo por músculo en busca de la marcación perfecta, son ya una rutina cotidiana en nuestras vidas (obviamente para los que creemos en los resultados a largo plazo).
Pero los cómodos con algo de dinero encuentran en las cirugías estéticas una buena alternativa, los implantes pectorales, el botox y demás artificios quirúrgicos, son el pan del día en las populares y concurridas clínicas de belleza, detalladamente nos muestran una carta de variados retoques que podemos hacernos, llevándonos a un carrusel de estereotipo único … el adonis (que la sabía naturaleza, no nos permitió ser).
Los menos atrevidos siempre tendrán en el famoso y cansado cambio de look, una alternativa válida para salir del stress de ver el mismo rostro a diario frente al espejo (erradiquen el espejo del baño, digan lo que digan nadie se ve bien por las mañanas).
El ser osado nos permitirá vernos bien, agradar a las retinas más exigentes, elevando nuestro ego e inclusive pasar satisfactoriamente una entrevista personal. El conseguir atraer miradas, elevar pensamientos febriles e inclusive ratonear las mentes de seudo heteros de closet… es muy grato; pero que sucede cuando eres tan bello y lejano, que nadie se atreve a entablar una amistad sincera contigo por temor a ser rechazado, cuando las llamadas, las citas, las cenas e inclusive las invitaciones a cumpleaños dejan de llegar.
Tal vez por una concepción estereotipada de si es bello, es un hueco total, completamente frívolo e inalcanzable o un pedante de campeonato; puedes no ser ninguno de los anteriores o todos a la vez; pero eso nadie lo sabrá hasta que logren derribar el muro que tú mismo creaste. Embellece tu cuerpo, alimenta tu espíritu y sobretodo conoce lo que eres capaz de hacer por tí, para que puedas ser capaz de hacerlo por los demás. En un mundo de perfección, no todo es siempre perfecto.
"...¿Estás dispuesto a pagar el precio?"
Charlie Boy

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