Nací en Noviembre
bajo el signo Escorpio. Yo tomé
la opción de ser abiertamente gay. Me parece que
es mi razón, mi necesidad de expresarme, de ser
y mi necesidad de ser libre. Para mí era muy difícil,
recuerdo que no podía ni salir a la calle porque
la gente me imitaba, me insultaba y yo empecé a
tomar una actitud más agresiva contra la gente.
Fue una imposición de ser y en algún momento eso
interfiere mucho tu autoestima. Felizmente y con
ayuda psicológica logre superar estos conflictos.
Estudié en Lima en el colegio "José Olaya", "Santa
Rosa" de Chosica y en el "Americano", y en Argentina
en el colegio "War" el mismo colegio donde terminó
Antonio Puig.
Mi primer
amor fue algo muy traumático, pero fue algo muy
íntimo. Fue una persona muy especial y que me tocó
profundamente. Pero así como llego a mi, hubieron
valores que se tocaron de alguna manera. Entendí
muchas cosas y así fue que decidí ir a vivir en
Argentina por esta razón. En Buenos Aires, me sentí
muy contento porque fue la etapa que entre a la
adolescencia y es la edad en que creas amigos, afectos,
creas situaciones de solidaridad, de coincidencia.
Lo que pasa es que yo los fines de semana me quedaba
solo y encontrarme solo en un colegio enorme. La
mayoría se regresaban a sus países o regresaban
a provincia. A veces me invitaban algunos amigos
a pasar el fin de semana en sus casas, pero la mayoría
de veces estaba solo.
Yo tenía
la afición de dibujar, de pintar y mis padres siempre
me regalaban elementos para dibujar, cartones, papeles,
temperas, acuarelas. Yo era un chico que me abstraía
mucho, me quedaba encerrado en su casa. Me sentía
hostilizado porque desde niño era diferente y me
jodían. Yo vivía en Miraflores, y por ahí un grupo
de gente por ahí me jodía, me gritaban y yo me asustaba.
Tenia mis amigas que me defendían, se peleaban.
Ya cuando poco a poco crece, la gente se va integrando,
pero aun así habían un montón de cosas que no entendía.
Vivir en Buenos Aires a mi me ayudo mucho, me afirmo.
Yo venia y esto de vivir encerrado me hacia pintar,
esas cosas y crear mi propio mundo. Eso fue lindo.
Un día me
preguntaba: ¿Qué hago con mi vida? Terminé el colegio
"War" en Buenos Aires, a los 15 años. En el colegio
pasaba de todo, en un internado hacíamos un escándalo.
Por las noches, hacíamos desfiles de moda, nos amarrábamos
las frazadas. Yo llevaba cierta batuta ahí pero
no tanto. Era muy divertido. Yo en esa época, a
finales de los 70's era la época bien Hippie. Conocí
a unos brasileros y así sin pensar me fui a Rio
y luego termine en Sao Pablo. Ahí conocí gente y
empecé a estudiar comunicaciones. Quería trabajar
un poco en lo que era TV, periodismo. No estaba
muy seguro. Luego conocí a un artista conceptual
rumano Elliot Goticika, me dijo "Los artistas son
los que transforman la realidad, tu la transformas".
Elliot era una persona mayor, yo tenía 16 años.
El tenía como 70 años y acababa de regresar de Europa.
Tenía un taller en la Av. Atlantic en Rio. Me dijo,
vamonos a Rio.
Para mi era
un loco pelucón, que me divertía y además para el
yo era un niñito. Y sus amigos se escandalizaban
porque veían que hace un chiquillo pelucón con este.
El era un artista completamente conceptual, que
trabajaban todas las cosas mágicas. El era un artista
reconocido, pero el amigo de todas las cantantes
y gente famosa. En Brasil estudie en la escuela
de Artes y Oficio en Sao Pablo. Luego el se fue
a Europa y nos separamos. Yo tenia que trabajar
para pagar mis estudios, mis padres me ayudaban
pero de todos modos yo trabajaba.
Tenía algunos
problemas con mi familia, situación que fue superando
con el tiempo. Nunca me he dado cuenta. Supongo
que si selecciono muy bien a la gente con la que
paro. No me gusta andar con gente que no esta bien.
Gente que no tiene una buena onda. Creo que uno
elige las cosas positivas y lo que la gente se parezca
a ti. Creo que yo tengo una búsqueda de vida diferente
a la de mucha gente. La gente que yo conozco en
algo debe parecerse a ti, en algo. Me gusta mucho
el norte, me gusta Trujillo, me gustan las ruinas.
Me gusta Machu Pichu, me gusta el Cuzco, me parece
maravilloso, mágico. De mis viajes al exterior me
gusta Francia mucho, estuve ahí en dos oportunidades.
En total, estuve 3 años y me gusta Marruecos. Me
gusta porque al ser oriente, es otra consciencia
de vida. Es África, caliente, salvaje, la gente
es instintiva. Estuve en Alemania que me gusta y
me divierte, Londres me gusta mucho. Me gusta Gales.
En Latinoamérica conozco casi todo.